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GONZALO GIMÉNEZ MARTÍN ANAL. REAL ACAD. FARM.
célula de formar nuevas unidades fundamentales del organismo vivo,
sustituir a las fenecidas y mantener permanentemente la capacidad
orgánica de cada ser. En otras palabras, el aforismo omnis cellula e
cellula de Virchow.
Ya se sabía desde finales del pasado siglo el proceso que ocurre en
la célula al dividirse. Es decir, las fases que se suceden durante el espacio
en que un núcleo se dividía en dos ya tenían nombre, así como el conjunto
del proceso: mitosis o cariocinesis. Pero ¿qué sucedía en los núcleos
formados entre el final de una mitosis hasta el comienzo de su propia
división? Flemming, como ya indicábamos lo llamó Ruhekern, núcleo en
reposo, actualmente denominado interfase celular. Fueron Howard y Pelc
(1951, 1953) (36, 37) empleando 32P los que demostraron que su
incorporación al núcleo celular no se realizaba durante todo el periodo
interfásico, sino en un espacio específico del mismo entre un periodo
postmitótico y otro premitótico en los que el núcleo no captaba el isótopo.
Estos autores denominaron al periodo de incorporación del isótopo al
núcleo celular con la sigla S, de síntesis, y a los otros dos con G1 al
postmitótico y G2 al premitótico. Para algún autor este hallazgo en el que
la interfase se divide en G1, S y G2 más la división nuclear (mitosis)
marca el nacimiento de los estudios sobre el ciclo celular proliferativo.
Ya teníamos el ciclo celular con relación al núcleo pero faltaba
conocer cómo se dividía el citoplasma a través del proceso de citocinesis.
Los hallazgos tardaron 13 años más, hasta que fue publicado en 1963 por
Whaley y Mollenhauer (38) y Frey-Wyssling et al. (1964) (39) expusieron
cómo sucedía el proceso citocinético en células vegetales y cuatro años
después Risueño et al. (1968) (40) detallaron las distintas fases del
mismo, López Saez et al. 1966 (41).
El primer problema planteado estribó en el hallazgo de métodos
para averiguar cuál era la duración del ciclo y sus diferentes etapas. Sería
prolijo el detallar los distintos intentos de elaborar metodologías con esa
finalidad. Nos centraremos en puntos básicos de ellas: la sincronía
natural, la sincronización artificial, etc.
En los tejidos de reposición, como pueden ser ante todo los
epitelios en los organismos animales y las regiones meristemáticas en las
plantas, las células se encuentran en plena proliferación, no presentando
otra alternativa que la de duplicar su contenido y la de dividirse;
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