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VOL. 74 (4) RESISTENCIA A INSULINA EN EL MÚSCULO...
aumenta, en diferentes modelos de células musculares obtenidas de
sujetos diabéticos (4, 7). Por otro lado, se ha publicado que la
fosforilación basal de la p38MAPK es mayor en el músculo esquelético
aislado de pacientes con diabetes tipo 2, y que esta quinasa no se activa en
repuesta a insulina en esa situación. Además, no se han detectado
variaciones significativas en la cantidad total de proteína de
p42/p44MAPK ni de p38MAPK en ninguno de los trabajos anteriores.
También se ha descrito un papel negativo de la JNK sobre la señalización
de la insulina, ya que esta ruta media la fosforilación en residuos serina de
IRS-1 por TNFa, disminuyendo su fosforilación en tirosina e inhibiendo
la señalización de la hormona, fenómeno que no se observa en ratones
carentes del gen jnk1 (9) (Tabla I). Además, la inhibición de JNK
disminuye los niveles de glucosa en sangre e incrementa la insulina
plasmática (10), y protege a las células ß pancreáticas de la apoptosis
pudiendo aumentar la secreción de insulina en situaciones de
hiperglucemia. No obstante, son necesarios más estudios para clarificar la
implicación de estas quinasas en el desarrollo de resistencia a insulina.
Otro mecanismo implicado en la reducción del transporte de
glucosa y en los defectos en la señalización de la insulina en la diabetes
tipo 2 es el aumento en el contenido de PTPs. Se ha visto que la expresión
y/o actividad de al menos tres PTPs se encuentra aumentada en músculo y
tejido adiposo de individuos y ratones obesos con resistencia a insulina:
PTP1B, LAR y SH-PTP2 (11). De hecho, en el caso de la PTP1B, ratones
carentes de este gen presentan mayor sensibilidad a la acción de la
insulina y son resistentes a la obesidad inducida por una dieta rica en
grasas (12, 13) (Tabla I).
Por último, las rutas de señalización mediadas por la quinasa
activada por AMP (AMPK), importante sensor energético de la célula y
activador del transporte de glucosa de forma independiente de insulina en
músculo esquelético (14); y por la insulina convergen en algunos puntos,
de manera que en situaciones de resistencia a insulina también puede
verse afectada la cascada de AMPK. No obstante los resultados obtenidos
en este campo son contradictorios. Así, algunos autores han defendido
que la activación de AMPK inducida por AICAR o hipoxia, es preservada
en el músculo esquelético de ratones obesos y de pacientes con diabetes
tipo 2, indicando que estos factores pueden mediar la traslocación de
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