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VOL. 67, (2) 2001  ÓXIDO NÍTRICO Y DISFUNCIÓN ERÉCTIL

albugínea a nivel proximal en los cuerpos cavernosos. Una vez dentro, se
divide en múltiples ramas tortuosas terminales denominadas arterias
helicinas, que se abren directamente a los espacios lacunares. Las arterias
helicinas ejercen como arterias de resistencia, tortuosas en estado de
flacidez y rectas durante la erección. Los espacios lacunares de los
cuerpos cavernosos revestidos de endotelio son drenados por vénulas que
forman el plexo subalbugíneo. Las venas subalbugíneas convergen para
formar las venas emisarias que penetran la túnica albugínea y se abren
directamente dentro de la vena dorsal profunda o a través del sistema
circunflejo (9).

        La erección es la consecuencia de modificaciones de la irrigación
de los cuerpos cavernosos del pene bajo el control de los nervios
vasomotores, aumentando el flujo arterial y reduciendo la evacuación
venosa, lo cual tiene como resultado la distensión de los cuerpos
cavernosos. En este proceso intervienen mecanismos complejos que
requieren la integridad anatómica, tanto vascular como nerviosa, así como
también la acción coordinada de diversos neurotransmisores y
neuromoduladores (10, 11).

        Este fenómeno puede ser provocado por una estimulación
sensorial local, erección reflejada y por estímulos psicógenos centrales,
bien percibidos o generados por el cerebro, erección psicógena o central
(12). El rinencéfalo, los núcleos talámicos y estructuras límbicas han sido
implicados en la generación y procesamiento de estímulos psicógenos en
la erección central. Mensajes de estas regiones son integrados,
probablemente, en la región hipotalámica preóptica antero-medial. El
control de la erección local o refleja tiene lugar en el centro parasimpático
sacro (S2-S4) de la médula espinal. El hipotálamo tiene conexiones
nerviosas a través de la médula espinal con el centro toraco-lumbar (T11-
L2) así como en el centro parasimpático sacro. Estas conexiones pueden
modular el flujo de impulsos nerviosos del pene. De este modo pueden
enviarse mensajes desde el cerebro que faciliten o inhiban la erección
refleja (8, 13).

        La erección ocurre cuando las terminaciones nerviosas y el
endotelio liberan substancias que relajan el músculo liso del pene. Este
fenómeno produce la dilatación de las arterias, aumentando el flujo
sanguíneo y la presión de perfusión a los espacios lacunares. La relajación

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