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Editorial
pacientes.
Por
necesidad
de
algunos
casos,
la
organización
incluye
nuevas
comunidades
indígenas,
todas
ellas
en
situación
socio--económica
deficiente
y
con
una
numerosa
población
infantil.
Las
viviendas
suelen
ser
chozas
como
la
mostrada
en
la
Figura
2.
En
su
mayoría,
el
piso
es
de
tierra
y
de
una
sola
habitación,
donde
duerme
la
familia
(de
una
a
tres
generaciones).
Se
cocina
fuera
con
leña,
en
el
mismo
suelo,
y
las
personas
circundantes
respiran
la
carbonilla
desprendida,
que
induce
a
diversos
tipos
de
trastornos
pulmonares
(bronquitis,
bronquiolitis,
neumoconiosis,
y
de
vías
respiratorias
altas,
etc.)
por
ser
su
efecto
cotidiano.
Y
además
ingieren
una
dieta
homogénea,
con
escaso
contenido
de
vitaminas
y
minerales.
Figura
2.--
Choza
típica
del
Yucatán.
El
hecho
de
no
poseer
instalaciones
sanitarias
que
funcionen
correctamente
y
escasez
de
agua
potable,
la
cual
los
indígenas
tienen
que
ir
a
buscar
a
veces
lejos
y
con
dificultad,
se
añade
a
lo
hasta
ahora
mencionado.
Así,
podemos
hacernos
una
idea
de
las
difíciles
condiciones
de
vida
de
estas
comunidades,
aunque
es
paliado
por
la
disposición
de
autoridades
estatales,
con
escuela
y
de
algún
centro
sanitario,
en
los
que
suelen
dispensar
insulina
y
reciben
algunos
cuidados
médicos,
aunque
están
muy
lejos
de
sus
dispersas
viviendas
en
la
selva.
A
los
centros
sanitarios
pueden
acudir
los
pacientes
que
padecen
diabetes
y
tienen
que
inyectarse
insulina.
Sin
embargo,
muchos
de
ellos
no
se
tratan
y
otros
renuncian
al
tratamiento
por
desinformación,
falta
de
conocimientos
y
de
la
evolución
de
su
enfermedad.
Lo
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