Page 12 - 79_02
P. 12
B.
Ribas
Ozonas
una
pertenencia
común,
y
se
sabe
que
cuando
un
miembro
de
una
familia
dispone
de
una
crema
la
utilizan
todos.
Por
esa
razón,
se
les
explica
que
el
medicamento
es
personal
y
que
para
otros
puede
ser
es
un
tóxico
peligroso,
que
puede
causarles
daño
corporal.
Epilepsia.
Corea
de
Huntington.
Párkinson.
Algunos
pacientes
presentan
trastornos
neurológicos.
Por
ejemplo,
una
paciente
sin
tratar
fue
diagnosticada
de
Corea
de
Huntington,
gracias
a
la
información
de
sus
padres
al
contarnos
los
típicos
movimientos
coréosicos.
Otro
caso,
fue
el
del
Párkinson
inopinado
en
un
paciente,
al
verse
temblando
y
cogerle
las
dos
manos
y
sentir
su
temblor.
Al
decirle
que
padece
Párkinson,
responde:
“¿y
qué
es
esto?”
Fuimos
a
la
farmacia,
y
pedimos
el
Vademécum,
para
localizar
un
específico
con
levodopa,
como
Carbidopa,
hallamos
el
“Cloisone”
pero
las
pequeñas
Farmacias
que
visitamos
en
los
alrededores
carecen
del
mismo,
y
de
cualquier
medicamento
para
el
Párkinson.
Se
me
indica
que
no
lo
va
a
tener
tampoco
en
el
futuro,
que
se
tiene
que
adquirir
en
el
pueblo
y
enviarlo
por
correo,
porque
en
esta
farmacia
no
se
vende.
Al
llegar
a
Tulum
lo
compro
en
una
farmacia
y
se
lo
envío
en
un
sobre.
Como
carecen
de
dirección
se
le
envía
a
la
maestra
del
poblado
para
que
se
lo
proporcione.
Y
posteriormente
se
lo
envío
desde
Madrid.
El
primer
año,
pregunté
en
las
Farmacias
si
en
la
rebotica
disponen
de
más
medicamentos,
porque
veía
un
máximo
de
unos
250
a
300
medicamentos
en
sus
estanterías;
y
me
comentaron
que
no
tienen
más
que
los
visiblemente
expuestos,
porque
no
se
venden.
Disponen
de
los
más
usuales,
todos
ellos
visibles
en
sus
estanterías
al
entrar
a
la
Farmacia.
Otras
patologías
Se
observan
algunos
casos
de
niños
con
problemas
de
crecimiento,
debido
a
la
malnutrición
y
carencia
de
vitaminas
y
minerales.
Caídas
de
pelo
por
estas
mismas
causas.
Porque
el
enviarles
desde
Madrid
los
medicamentos
y
aconsejarles
tomar
ensaladas
siempre
que
pudieran
en
comida
y
cena,
como
beber
agua
para
dolor
de
cabeza
y
jaquecas,
comentaron
en
la
siguiente
visita
el
bien
que
se
les
hizo.
Se
les
explica,
que
la
necesidad
de
beber
agua,
consiste,
en
la
evaporación
del
agua
como
sudor
y
pérdida
de
líquido
cefalorraquídeo
en
ventrículos
central
y
laterales
de
ambos
encéfalos,
y
la
necesidad
de
restablecer
el
equilibrio
hidro--
electrolítico
en
el
cuerpo
humano.
Algún
caso
grave
y
curioso,
ocurre
con
frecuencia,
p.
ej.
el
de
un
paciente
de
84
años,
acompañado
de
su
hijo
de
cincuenta,
que
me
indica
con
fruición:
“Doctor
como
no
me
dé
usted
algo,
rápidamente,
me
voy
a
morir,
porque
sangro
por
la
sonda
del
pene
y
por
el
ano”.
Le
contesto:
“No
se
preocupe
usted
porque
con
mi
móvil
llamaremos
al
Hospital
de
Mérida
con
urgencia
para
que
le
envíen
inmediatamente
una
ambulancia”.
“Pero,
doctor,
si
ya
hemos
llamado
y
nos
han
184