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OTERO, Y. F. & DE LAS HERAS, B. AN. R. ACAD. NAC. FARM.
no esterificados (NEFAs) modulan el transporte de glucosa media-
do por insulina e inhiben la oxidación de glucosa en mayor medi-
da que la asimilación de glucosa por el corazón (7). Sin embargo,
la glucosa suprime la oxidación de ácidos grasos de cadena larga,
a través de la inhibición de la carnitina palmitoiltransferasa I por
malonil-CoA (8, 9).
La secreción de insulina estimula la asimilación de glucosa en
los miocitos por aumento de la translocación del transportador de
glucosa GLUT4 hacia la membrana plasmática. Además, la insulina
inhibe la liberación de NEFAs desde el tejido adiposo. Así, dismin-
uyen las concentraciones plasmáticas de los ácidos grasos y por lo
tanto se previene la inhibición de la glicólisis y la oxidación de piru-
vato mediada por NEFA (así como el efecto inhibidor de los mismos
en la señalización de insulina). La magnitud del consumo de glu-
cosa observada con algunas concentraciones de insulina in vivo se
verá reducida a medida que aumentan las cantidades circulantes de
NEFA. Este principio de competición de sustratos entre glucosa y
NEFA es tan conocido, que inicialmente los investigadores asum-
ieron incorrectamente que la diabetes tipo 2 era secundaria a una
elevación crónica de los niveles de NEFA en plasma (10). La supre-
sión de la oxidación de glucosa por los ácidos grasos, sin embargo,
es sólo un componente más de un complejo sistema de interacciones
metabólicas.
En diabetes, el corazón está expuesto a un ambiente hiperin-
sulinémico e hiperglucémico. Inicialmente, se adapta a este ambi-
ente incrementando la expresión de proteínas del metabolismo de
ácidos grasos, de esta forma aumenta su dependencia de los áci-
dos grasos como combustible. Este corazón adaptado es capaz de
mantener la producción cardiaca bajo estas condiciones. Sin em-
bargo, cabría la posibilidad de que una exposición continuada a
este ambiente metabólico pudiera conducir a una disfunción car-
diaca. A medida que la diabetes progresa, la excesiva disponibili-
dad de ácidos grasos y lípidos podría exceder la tasa de uso por el
corazón, produciendo una acumulación lipídica en los cardiomioc-
itos. La menor dependencia de los ácidos grasos como sustratos
del corazón hipertrofiado en un medio diabético precipitará la de-
posición lipídica en los cardiomiocitos, y por lo tanto acelerará la
lipotoxicidad.
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