Page 15 - 72_02
P. 15
VOL. 72 (2), 235-281, 2006 LA EVOLUCIÓN Y EL ASCENSO BIOQUÍMICO-MOLECULAR...
3.5. La controversia Ciencia-Religión
«Él moraba en el principio
y principio no tenía,
Él era el mismo principio,
Por eso de él carecía»
S. JUAN DE LA CRUZ
La Historia muestra numerosas y desafortunadas controversias
entre los defensores de las principales religiones y los científicos,
controversias que, las más de las veces, han estado basadas en super-
ficialidades ya sea de fe o de conocimiento. Estos dos últimos ám-
bitos representan puntos de vista diferentes pero no necesariamente
opuestos radicando las controversias, en su mayor parte, en la evo-
lución orgánica, especialmente en su aplicación al hombre. Los
opositores de la doctrina evolutiva, ninguno de los cuales es de for-
mación biológica, coinciden en un punto de vista común que no es
compatible con los descubrimientos de la Biología. La inconsisten-
cia de esta postura se debe a que su fundamento es la interpretación
literal de la Biblia (más específicamente del Antiguo Testamento) y
el estricto apego a cada palabra de las diferentes traducciones. Por
supuesto que los puntos de vista de los llamados «creacionistas»
religiosos no son consistentes con los descubrimientos de la Biología
ni tampoco respecto a los hallazgos en otros campos. Hay muchos
casos históricos en los cuales algunos grupos de creyentes hicieron
ver la intervención divina como un fenómeno que después fue expli-
cado como debido a causas naturales. Todos hemos sido testigos del
poder de la selección natural. Así, hace poco más de cincuenta años,
los médicos mantenían una confianza ciega en los antibióticos y hoy
día, en cambio, vemos cómo un número cada vez más grande de
bacterias son resistentes a ellos a través de un proceso de selección
natural. Por lo mismo, no disponemos de una vacuna permanente
contra la gripe ya que el virus muta rápidamente y se adapta no
respondiendo a la acción de los anticuerpos. Lamentablemente, los
fanáticos religiosos no suelen convencerse de aquello que constituye
una evidencia para el científico y ponen su fe en los dictados de la
religión, negando la evidencia que le proporcionan sus propios sen-
tidos. Lo crucial de esta controversia radica en una diferencia fun-
damental de los puntos de vista, la que implica la naturaleza de la
247