Page 15 - 66_01
P. 15
VOL. 66, (1) 2000 LA PARED CELULAR DE AGARICUS BISPORUS
cambia a lo largo de todos los procesos morfogenéticos citados (Cid et al.,
1995), gracias a la presencia de las correspondientes enzimas tanto de la
degradación controlada como de la síntesis de los polisacáridos que la
conforman, tal como ha propuesto Bartnicki-García (1973) para explicar
el crecimiento de la pared celular fúngica. De este modo, primero
actuarían las enzimas líticas secretadas desde vesículas citoplásmicas
hasta el espacio periplásmico, rompiendo las uniones inter- o
intramoleculares del esqueleto polisacarídico de la pared y seguidamente
intervendrían las enzimas biosintéticas formando nuevos polisacáridos o
aumentando los ya existentes, dando lugar tanto al crecimiento apical de
las hifas como al crecimiento expansivo en el caso del micelio agregado.
El hecho de que el complejo ß-glucano-quitina y el a(1-3)-
glucano sean los componentes esqueléticos de la pared celular de A.
bisporus y responsables de su forma y solidez, conduce a que las a- y las
ß-glucanasas y la quitinasa constituyan el potencial autolítico de la pared
interviniendo no sólo en los procesos morfogenéticos de crecimiento y
desarrollo descritos, pero también en los de supervivencia celular en
condiciones de ausencia de nutrientes en los cuales moviliza estos
sustratos, e igualmente en los de parasitismo en donde se incrementa en
gran manera la producción de todas estas enzimas. A este respecto la
producción de ß(1-4)-glucanasa extracelular ha sido descrita y
caracterizada en cultivos de micelios vegetativos de A. bisporus por
distintos investigadores (Manning y Wood, 1983; Raguz et al., 1992) así
como la de ß(1-3)-glucanasa con acción hidrolítica también para el enlace
ß(1-6)-, por nuestro grupo de investigación (Galán et al., 1999), además
de haber identificado igualmente la producción de ß(1-6)-, a(1-3)- y a(1-
4)(1-6)-glucanasas y ß(1-4)-xilanasa, todas ellas enzimas cuyos sustratos
específicos se encuentran como componentes de la pared celular de este
organismo.
Estudios previos realizados también en nuestro laboratorio han
mostrado, a partir de cultivos autolíticos de A. bisporus, la producción de
las enzimas necesarias para degradar sus propias paredes celulares lo que
corrobora una vez más la presencia de tales enzimas en todos los procesos
morfogenéticos de su ciclo celular.
13