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VOL. 69 (1), CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA
Como decía el comentario científico de la institución Nobel, como
consecuencia de sus primeros estudios, Sulston llegó a demostrar que en el
linaje celular se produce la muerte programada de determinadas células y que
este suceso podía ser visualizado en el organismo vivo. Además, Sulston des-
cribió las etapas visibles de la muerte celular e identificó las primeras muta-
ciones de genes implicados en el proceso de muerte celular programada. Uno
de estos genes, el nuc-1, codifica para una proteína necesaria para la degrada-
ción del ADN, que es una de las características del proceso.
3.3. H. ROBERT HORVITZ
La tercera fase de la historia genética del nematodo la llevó a cabo H.
Robert Horvitz, norteamericano nacido en 1947, cuya aportación fundamen-
tal fue investigar si realmente existía un programa genético que controlara la
muerte celular, identificando en 1986 los dos primeros “genes de la muerte”
(ced-3 y ced-4) cuya expresión es necesaria para que se produzca la muerte
de la célula (Ellis y Hortviz, 1986). Posteriormente, Horvitz identificó otros
genes, como el ced-9, que protegen a las células de la muerte interaccionando
con ced-3 y ced-4. Asimismo, identificó otros genes responsables de la eli-
minación de las células cuya muerte había sido genéticamente programada.
La proteína CED-4 es un factor activador de la proteasa CED-3 que
inicia la destrucción de la célula. Las mutaciones que inactivan la proteína
CED-9 originan la muerte de muchas células que deberían sobrevivir, pero
que mueren al ser activados los genes ced-3 y ced-4. Por el contrario, muta-
ciones de ganancia de función del gen ced-9 permiten la síntesis de la proteí-
na CED-9 de manera que sobreviven las células que estaban programadas
para morir.
Las proteínas CED-3 y CED-4 constituyen el núcleo central de la ruta
genética de la apoptosis que es común a todas las especies animales estudia-
das. En mamíferos, las proteínas homólogas a la CED-9 son codificadas por
genes de la familia Bcl-2, cuya semejanza funcional es tal que, por ejemplo,
el gen humano BCL-2 introducido en embriones de C. elegans impide la
muerte programada de determinadas células durante el desarrollo embriona-
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