Page 7 - 66_01
P. 7
VOL. 66, (1) 2000 LA PARED CELULAR DE AGARICUS BISPORUS
se producen en este organismo en parejas, portando cada una dos núcleos
compatibles, por lo que son fértiles (Callac et al., 1993), dando lugar tras
su germinación, a micelios dicarióticos secundarios capaces de fructificar.
A. bisporus constituye el hongo cultivado por excelencia en el hemisferio
norte, alcanzándose una producción anual de más de 700.000 toneladas de
tales cuerpos fructíferos, que se traduce en cifras de billones de pesetas.
El hecho de que haciendo crecer estérilmente pequeños
fragmentos de dichos carpóforos sobre medios de cultivo (cultivos de
tejido) se obtenga el correspondiente micelio vegetativo secundario ha
dado lugar a una explotación incontrolada de las cepas comercializadas.
Esta circunstancia, junto a la muy baja variabilidad genética por su directa
fructificación en condiciones adecuadas, ha hecho necesario profundizar
en el estudio de las diferentes fases morfogenéticas de su ciclo celular
para determinar diferentes parámetros bioquímicos y genéticos con objeto
de poder controlar su industrialización dotándola con la debida protección
legal.
A. bisporus presenta un ciclo biológico característico que le
diferencia del resto de los Basidiomicetos (Fig. 1), con dos diferentes
rutas en las que se encuentran tanto la fase de crecimiento vegetativo
como la fase reproductiva donde se producen las estructuras sexuales
típicas, carpóforos o setas. En los Basidiomicetos, de forma general, a
partir de una basidiospora mononucleada (espora producida en un basidio
dentro de un basidiocarpo) se produce el denominado micelio primario
monocariótico haploide. Este micelio crece durante un tiempo indefinido
hasta encontrarse con otro micelio igualmente primario que resulte ser
compatible con él, fundiéndose ambos por anastomosis y dando lugar al
denominado micelio secundario, que continuará creciendo de forma
vegetativa sin existir fusión de núcleos, por lo que se habla de micelio
dicariótico, que presenta un desarrollo más rápido y vigoroso que el
primario. Cuando este micelio alcanza su madurez inicia la formación de
primordios, micelio terciario agregado y reproductivo que da lugar, en su
desarrollo final, al basidiocarpo. En los basidios, células especializadas de
los cuerpos fructíferos, se produce la fusión de núcleos o cariogamia
seguida de meiosis, originándose dos, cuatro y muy especialmente hasta
ocho basidiosporas hijas haploides (Fig. 1).
5