Page 6 - 80_03
P. 6
NOTICIAS
CIENTÍFICAS…
contrarresta
en
los
linfocitos
las
señales
de
retención
de
leucocitos
mediadas
por
el
receptor
CCR7
y
otros
receptores
acoplados
a
Gai
(8).
Por
tanto,
si
estos
receptores
se
inhiben,
hay
menos
linfocitos
autorreactivos
circulantes
que
puedan
generar
un
daño
inflamatorio.
Si
se
suspende
el
tratamiento
con
fingolimod,
ambos
tipos
de
linfocitos
vuelven
a
la
circulación
general
en
un
lapso
promedio
de
1
a
2
meses,
siendo
totalmente
funcionales.
Por
el
contrario,
los
linfocitos
T
efectores
de
memoria
(TEM),
que
realizan
funciones
de
inmunovigilancia
y
se
alojan
en
tejidos,
preservan
su
función
inmune
no
son
afectados
por
fingolimod
porque
no
recirculan
entre
la
sangre
y
los
ganglios
linfáticos
(9).
La
posible
aplicación
de
fingolimod
para
prevenir
el
rechazo
en
los
transplantes
de
órganos
se
abandonó
pronto,
ya
que
los
primeros
estudios
reflejaron
su
baja
potencia
(10).
Entonces
se
centraron
los
estudios
en
varios
modelos
de
enfermedades
autoinmunes,
como
artritis,
dermatitis,
miocarditis,
miastenia
gravis,
lupus
eritematoso
sistémico,
y
encefalomielitis
experimental
autoinmune
(11).
Teniendo
en
cuenta
que
fingolimod
es
una
molécula
lipófila
y
que
las
neuronas
y
células
gliales
expresan
receptores
S1P,
no
es
de
extrañar
que
se
estudiara
también
su
papel
como
neuroprotector
de
la
remielinización
o
reparación
neuronal
(12).
Dentro
de
esta
línea
de
trabajo,
se
iniciaron
en
2002
los
estudios
clínicos
de
fase
II
en
pacientes
con
esclerosis
múltiple
(EM),
y
entre
2006
y
2009
se
desarrollaron
dos
estudios
clínicos
de
fase
III.
Lo
correspondientes
resultados
fueron
la
base
para
su
presentación
en
distintas
agencias
sanitarias
como
fármaco
de
elección
en
el
tratamiento
de
dicha
enfermedad
(13).
BREVE
COMENTARIO
SOBRE
LA
ESCLEROSIS
MÚLTIPLE
Esta
enfermedad,
de
probable
etiología
autoinmune,
es
la
principal
causa
de
discapacidad
neurológica
no
traumática
en
adultos
jóvenes,
y
se
caracteriza
por
la
aparición
de
lesiones
desmielinizantes,
neurodegenerativas
y
crónicas
en
el
SNC,
con
pérdida
de
oligodendrocitos
y
neuronas
(14).
Aunque
ha
aumentado
el
conocimiento
sobre
ella
y
se
han
desarrollado
diversos
fármacos,
todavía
se
desconoce
su
causa
y
no
existe
un
tratamiento
curativo.
De
entre
las
varias
formas
clínicas
que
presenta
la
EM,
en
el
momento
del
diagnóstico
la
mayoría
de
los
pacientes
se
encuentran
en
un
proceso
remitente--recidivante
(EMRR),
caracterizado
por
recaídas
seguidas
de
recuperación.
Buena
parte
de
estos
pacientes
progresa
con
el
tiempo
a
la
forma
secundaria
progresiva
(EMSP),
con
un
aumento
constante
de
la
discapacidad.
Según
la
Sociedad
Española
de
Neurología
(SEN),
en
España
padecen
esta
enfermedad
unas
47.000
personas
y
cada
año
se
diagnostican
unos
1.800
casos
nuevos.
459