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ANALESRANFwww.analesranf.com1830, ya en plena decadencia, cuandocomenz%u00f3 a relacionarse, para el an%u00e1lisis deestos problemas de car%u00e1cter sanitario, con laAcademia Nacional de Medicina y Cirug%u00eda deMadrid.En julio de 1838, la Real Academia deMedicina nombr%u00f3 a uno de sus miembros paraque, junto al secretario de la corporaci%u00f3n, seocupara de instruir los expedientes,requeridos por la administraci%u00f3n sanitaria enlos casos de sanci%u00f3n previstos por elincumplimiento de la legislaci%u00f3n sobremedicamentos (16); un quinquenio despu%u00e9s,en los inicios de 1842, la Junta Suprema deSanidad envi%u00f3 a la corporaci%u00f3n un comunicadooficial inform%u00e1ndola de las multas que habr%u00edande imponerse a los boticarios que dispensasenrecetas de remedios secretos u otrosmedicamentos no autorizados (17).Un caso especialmente interesante es elprotagonizado, en 1847, por Mr. Debosse, unfabricante de origen franc%u00e9s, que present%u00f3 ala Real Academia un especifico con el queafirmaba que pod%u00eda curar a los pacientes quepadec%u00edan el %u2018virus de la s%u00edfilis%u2019 con el fin deque los acad%u00e9micos realizaran losexperimentos necesarios para probar esteproducto y obtener un informe favorable con%u00e1nimo de poder comercializarlo. El asunto nos interesa por la pol%u00e9mica %u00e9ticagenerada en la Real Academia en torno a larealizaci%u00f3n de estos %u2018ensayos cl%u00ednicos%u2019.Quienes se opon%u00edan a la realizaci%u00f3n de laprueba experimental esgrimieron tres tipos deargumentos: 1) la copulaci%u00f3n no era necesariapara contraer la enfermedad, pues el contagiose pod%u00eda ocasionar por otros medios y encondiciones muy diversas a aquellas en que sehalla el organismo durante el coito. 2) Losexperimentos que propon%u00eda la comisi%u00f3n eraninsuficientes para comprobar la eficacia delproducto. 3) El due%u00f1o del preservativo quer%u00edavalerse del buen nombre de la Academia pararealizar una especulaci%u00f3n comercial con laventa de ese medicamento (18). El propietariodel producto deposit%u00f3, en manos de la JuntaSuprema de Sanidad, tanto una cantidadhechos en los Hospitales generales, qe.corresponden %u00e1 las promesas de losllamados inventores, en este estado elGobno. deber%u00eda recompensar %u00e1 losinteresados con arreglo %u00e1 lo qe. informenen toda legalidad los Profesores qe. hanpracticado los experimentos, descubriendoinmediatamte. el ppco. el remedio con lascautelas necesarias, modo y casos deaplicarle p%u00aa. evitar las equivocaciones y losgravisimos da%u00f1os que frecuentemte. seoriginan en perjuicio de la humanidad, sintomar primero las debidas precauciones,como ya se practic%u00f3 en tiempo del Sr. ReyD. Carlos 3%u00ba. quien en su Rl. Cedula de 20de Mayo de 1788 mand%u00f3 entre otras cosaspr. regla gral. que %u2018Para qe. el secreto desemejantes medicamtos. no perezca, sehaga pr. el mismo Autor la manifestacn.,analysis y composici%u00f3n %u00e1 presencia de losComisionados pr. el Gobno; y de este modose podra asegurar el sagrado interes de lasalud de los Espa%u00f1oles contra losperniciosas ardides del interes individual ydel charlatanismo%u201d (15). No hab%u00edan sido muchos los informes sobremedicamentos emitidos por la Real Academiade Medicina durante estas primeras d%u00e9cadasdel XIX (tabla 1), tampoco todos podr%u00edanconsiderarse %u2018remedios secretos%u2019, lapretensi%u00f3n de algunos de los autores era m%u00e1ssu propio reconocimiento personal, es el casode fray Franquila Abualdes, o el aval de la RealAcademia de Medicina para sus trabajos, comoocurre con Jos%u00e9 Antonio Pav%u00f3n, uno de losfirmantes del informe que hemos comentado. Los informes sobre medicamentos llegabana la Real Academia de Medicina por dos v%u00edas;hasta la d%u00e9cada de 1830 eran los propiosinteresados quienes solicitaban lacertificaci%u00f3n del producto; con posterioridadera la corporaci%u00f3n la que requer%u00eda la remisi%u00f3nde muestras para su estudio, habitualmentetras una formulaci%u00f3n en tal sentido presentadapor la Junta Superior Gubernativa de Medicinay Cirug%u00eda, que si bien qued%u00f3 constituida en1800, no fue hasta finales de la d%u00e9cada deLa autorizaci%u00f3n para la comercializaci%u00f3n de medicamentos en la Espa%u00f1a del siglo XIX: losinformes de la Real Academia de Medicina (1800-1874)Cristina Mart%u00ednez Gonz%u00e1lez, Antonio Gonz%u00e1lez Bueno399 An. R. Acad. Farm.Vol. 90. n%u00ba 4 (2024) %u00b7 pp. 395-419