Page 5 - 76_01
P. 5
VOL. 76 (1), 59-84, 2010 METALOPROTEINASAS, MATRIZ EXTRACELULAR Y CÁNCER
entonces se han ido identificando las MMP, que se caracterizan por
depender del Zn+2 para su actividad catalítica, por su potente capaci-
dad para degradar proteínas estructurales de la ECM y por su secuen-
cia evolutiva específica (7). Las MMP son proteasas extracelulares
requeridas en numerosos procesos relacionados con el desarrollo, la
regeneración y la enfermedad (8). La degradación de proteínas extra-
celulares es esencial para que cualquier célula individual pueda inter-
accionar con su ambiente circundante y para que los organismos
multicelulares funcionen y se desarrollen. Las MMP también degra-
dan moléculas de la superficie celular y otras proteínas pericelulares,
reguladoras del comportamiento celular en diversas vías.
Al poseer capacidad de alterar el destino celular e intervenir en
el desarrollo, las MMP están sometidas a un estricto control. Fue
en 1971 (9) cuando se demostró que las MMP se sintetizaban como
zimógenos inactivos que requerían ser activados por proteolisis y
también la existencia de inhibidores titulares (TIMP) de su activi-
dad (10). Desde entonces se han descubierto muchas características
de estas proteasas, desde la transcripción de activadores e inhibido-
res endógenos de su actividad catalítica, a factores que influencian
su secreción, localización en la superficie celular y su propia degra-
dación y eliminación.
2. FAMILIA DE LAS METALOPROTEINASAS.
2. ESTRUCTURA Y FUNCIÓN
Se han descrito 25 miembros de la familia MMP, que se clasifi-
can en cinco subfamilias: colagenasas, gelatinasas, estromelisinas,
metaloproteasas de membrana (MT-MMP) y otras MMP (11, 12).
Todas ellas difieren en su estructura y especificidad de sustrato, pero
su acción combinada es capaz de conducir a la degradación de la
práctica totalidad de los componentes macromoleculares de la ECM.
Este hecho, junto con su capacidad de actuar a pH fisiológico, con-
vierte a estos enzimas en candidatos que participan en la destruc-
ción tisular que acompaña al cáncer. Los primeros estudios fueron
los realizados por Liotta et al. (13), quienes detectaron la presencia
de potentes actividades colagenolíticas en tumores epiteliales y me-
senquimales, y observaron que las células metastásicas de un carci-
61