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1. INTRODUCCIÓN ANALES
La Organización mundial de la salud (Oms) define la dia- RANF
betes mellitus como: “una enfermedad crónica que aparece cuando www.analesranf.com
el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo
no utiliza eficazmente la insulina que produce”. Ésta se clasifica de las células b pancreáticas a la glucosa o el incremento de glucosa
principalmente en dos tipos atendiendo a su origen etiopatológico. vía gluconeogénesis. Por ello, la búsqueda de nuevas dianas y el
Por un lado, la diabetes mellitus tipo I, también conocida como in- desarrollo de nuevos antidiabéticos orales continúa siendo una de
sulinodependiente, afecta principalmente a personas jóvenes e in- las principales líneas de investigación, tanto de industrias farma-
dividuos que son incapaces de producir insulina de forma endógena. céuticas como de grupos académicos de todo el mundo.
Por otro lado, la diabetes mellitus tipo II (Dm II), es una afección
más propia de personas en edad adulta y/o avanzada, las cuales Hacia finales del siglo XX se clonó el primer gen de una
han desarrollado resistencia a la acción de esta hormona en los te- proteína tirosina fosfatasa, identificada como Proteína tirosina Fos-
jidos periféricos de su cuerpo. A estas dos variantes se le la diabetes fatasa 1b (PtP1b) o Proteína tirosina Fosfatasa de tipo no-receptor
gestacional que se manifiesta en mujeres durante el embarazo y (PtPn1) (4). esta es una enzima de 435 aminoácidos que es capaz
que puede suponer un aumento del riesgo de padecer Dm II en eta- de catalizar la hidrólisis de los residuos de fosfotirosina del receptor
pas posteriores de la vida. de insulina activado, y otros sustratos relacionados con la misma,
como el sustrato I del receptor de insulina y el receptor de leptina.
si bien todas las formas presentan síntomas similares, esta proteína se ha asociado a los fenómenos de resistencia a la in-
destacando: poliuria, polidipsia y polifagia (todos ellos patogno- sulina y a la obesidad, al tratarse de un regulador negativo de las
mónicos de la enfermedad), los trastornos visuales, complicaciones vías de señalización de la insulina y la leptina (5). no sólo eso, sino
cardiovasculares y la afección renal son las consecuencias que hacen que PtP1b ha sido ampliamente validada como una prometedora
de la Dm II una de las mayores causas de morbi-mortalidad en los diana terapéutica para el tratamiento de la Dm II (6): los ratones
países desarrollados (1) actualmente. Del mismo modo, la diabetes knock-out para el gen que codifica esta proteína presentan una
no sólo se ha relacionado con las complicaciones mencionadas an- mayor sensibilidad a la insulina y a la pérdida de sobrepeso (7).
teriormente sino también con un aumento en la prevalencia de cier- estos hechos han motivado el desarrollo de numerosas moléculas
tas neoplasias, así como de deterioros cognitivos, como la potenciales candidatas a fármaco capaces de inhibir la PtP1b por
enfermedad de Alzheimer (2). Las elevadas cifras de prevalencia parte de la industria farmacéutica (8). se pueden distinguir dos
de este trastorno lo convierten en una pandemia de la era moderna, grandes grupos atendiendo a la zona específica de unión de estas
estimándose que en 2012 la carga total de mortalidad asociada a moléculas en la enzima: inhibidores dirigidos al centro activo e in-
la Dm II fue de 3,7 millones de muertes. Además, en 2014 se estimó hibidores dirigidos a sitios alostéricos (8), (9). Los primeros consti-
una prevalencia total de la enfermedad de 422 millones de personas tuyen sin ninguna duda la familia más numerosa, con numerosas
(mayores de 18 años), siendo europa la tercera región con mayor moléculas de distinta naturaleza, aunque casi todas ellas con la ca-
prevalencia (64 millones de afectados) según el Informe mundial racterística común de presentar grupos cargados negativamente a
sobre la Diabetes publicado en el 2016 por la Oms. Debido al cam- pH fisiológico, con el fin de mimetizar los restos de fosfotirosina pre-
bio en los hábitos de vida y al aumento de la esperanza de vida, se sentes en el segmento intracelular del receptor de insulina. esta ca-
estima que estas cifras seguirán elevándose en los años venideros, racterística compromete la biodisponibilidad de todas estas
constituyendo un auténtico problema no sólo para las personas afec- moléculas para su administración por vía oral, dada su baja per-
tadas, sino también para los sistemas de salud encargados de hacer meabilidad a través de membranas biológicas. Por otro lado, la alta
frente a este reto económico y asistencial para la salud pública. homología del centro activo de la PtP1b con respecto a otras tirosina
fosfatasas, supone un gran inconveniente a la hora de desarrollar
en la actualidad, el arsenal farmacológico disponible para inhibidores lo suficientemente selectivos (10). estos hechos han te-
el manejo en pacientes de la Dm II lo constituyen los hipogluce- nido como resultado que ningún inhibidor dirigido al centro activo
miantes no insulínicos (sulfonilureas, meglitinidas, metformina, tia- haya alcanzado los ensayos clínicos. Por otro lado, existen inhibi-
zolidinonas, inhibidores de a-glucosidasa, etc) (3). sin embargo, dores alostéricos de PtP1b, la mayoría de ellos con un carácter
estas terapias, focalizadas en el aumento de la insulinemia plas- mucho más lipófilo, como el ertiprotafib, que llegó a ensayos clínicos
mática, no son totalmente óptimas. Independientemente del número de fase I, o la trodusquemina (un derivado de fitoesterol), que al-
y tipo de efectos adversos, estas aproximaciones no combaten as- canzó ensayos clínicos de fase II (8). esto se debe a su mejor biodis-
pectos importantes de la Dm II, como la reducción de la sensibilidad ponibilidad y mayor selectividad, puesto que los sitios alostéricos
de las proteínas no se encuentran tan conservados dentro de una
misma familia y suponen una fuente de selectividad (11), (12). Den-
tro de este grupo de inhibidores destaca una familia de benzbro-
maronas descrita por Wiesmann en 2004 (Figura 1) (13).
Proposal of a computational model for the study of the se-
100 lectivity of allosteric inhibitors of PTP1B
Javier García Marín
An Real Acad Farm Vol. 86. Nº 2 (2020) · pp. 00 -00