Page 4 - 68_04
P. 4

C. SANDOVAL MORAGA  ANAL. REAL ACAD. NAC. FARM

que originariamente trataban de ocultarlas de los españoles(1). Fue la pri-
mera española que conoció el palquí y su raspadura; el natrí y sus hojas
refrigerantes; el pangue y sus nalcas; el culén y su goma; el litre y su sar-
na; la pichoa y sus efectos; el canchanlahue –la “canchanlagua”- que era
el remedio universal de los indios.

        La botica de los indígenas era la naturaleza. Conocían de una ma-
nera prodigiosa el herbolario de su suelo, y sacaban partido de sus hier-
bas, de las flores, de los corpulentos árboles, de las cortezas de las ramas,
de las raíces, del fruto en su germen y en su madurez de las hojas y de los
brotes mismos.

        Doña Inés, además de sus emplastos de España, tenía un libro
abierto en que aprender la naturaleza indígena y en la ciencia bárbara pero
eficaz de los pobladores de nuestra tierra2.

        El historiador y misionero jesuita Diego Rosales escribía “.... Si
Dioscórides, el príncipe de los herbolarios de la época de Nerón, hubiese
estado en Chile habría tenido mucho que ver y estudiar de las admirables
virtudes de las hierbas que produce este fertilísimo Reino de Chile”.

        Los Reyes de España demostraron siempre gran interés por los
productos medicinales nativos de América. Así, en 1570 Felipe II estable-
ce el nombramiento de protomédicos generales visitadores, cuya misión
científica era tomar relación de todas las hierbas, árboles, plantas, semi-
llas medicinales. Informarse de su uso, facultad, cantidad que se da, como
se cultivan y si nacen en los lugares secos o húmedos. “De todas las hier-
bas o simientes que hubiere por aquellas partes, y les parecieren notables,
harán enviar a estos reinos si acá no las hubiere3.

        Fue así cómo la medicina indígena proporcionó a los españoles
una serie de plantas que, por su reconocida eficacia, fueron llevadas a
España y luego incorporadas a la terapéutica mundial.

1 Recious E., Adolfo Esculapio en el Reino de Chile. Santiago de Chile, Zig-Zag, 1967,
p. 52
2 Vicuña Mackenna, Benjamín: Médicos de Antaño en el Reino de Chile. Santiago de
Chile. Difusión 194. p.15

3 Greve, Ernesto: La botica de los regulares expulsos. Revista de Asistencia Social. San-
tiago de Chile 1933. p.30-31

112
   1   2   3   4   5   6   7   8   9