Reproducción y cerebro. I. Bases morfofuncionales del control cerebral: avances y dilemas

Adolfo Toledano-Díaz, María Isabel Álvarez, Adolfo Toledano

Resumen


Desde hace muchos años se considera que el control de la reproducción radica en el cerebro y que el hipotálamo es la región del SNC directamente implicada en esta función. Clásicamente se había descrito un eje hipotálamo-hipofisario-gonadal encargado de controlar la función reproductora. Los avances de los últimos años confirman este concepto, pero se está demostrando que existe una mayor dependencia del eje al estar íntimamente conectado con el resto del SNC, con otros ejes reguladores hipotalámicos (energía y metabolismo, medio líquido interno, control simpático y parasimpático, estrés, hormonas, etc) y con el resto del organismo. Se reciben, además, de manera directa o indirecta, informaciones nerviosas y moleculares del medio interno y de situaciones del medio externo con mayor amplitud y selectividad que lo anteriormente descrito. Las amplias interconexiones que cada vez se van poniendo más de manifiesto (entre los núcleos y neuronas no secretoras y secretoras del hipotálamo; entre éstas neuronas y las extrahipotalámicas; y entre los ejes funcionales descritos), hacen cada vez más difícil describir con exactitud la base morfofuncional de cada individuo de cada especie en cada situación (sexo, edad, estadio del ciclo reproductivo, condiciones externas y externas), máxime cuando existen enormes capacidades de adaptación de las células y los sistemas funcionales.

Las neuronas descritas en los últimos años relacionadas con la reproducción son las neuronas secretoras de GnRH, GnIH y Kisspeptina (neuronas productoras de la hormona liberadora de gonadotropina, la hormona inhibidora de las neuronas GnRH y las neuronas reguladoras de GnRH mediante el péptido Kisspeptina), pero todavía se desconoce si existen otros péptidos reguladores de las gonadotropinas hipofisarias así como de otras neuronas (o péptidos) que producen factores controladores de estas neuronas. Sí se sabe que estas neuronas están formadas por  subconjuntos que pueden secretar otras substancias y/o ser reguladas de diferente manera. La gran variabilidad de las conexiones sinápticas y la secreción de neuropéptidos parece indicar que es necesario conocer la “modalidad funcional” específica (o cuadro éspecífico de una situación en un individuo de una especie) más que las células intervinientes en un proceso. La compleja interrelación de los subtipos morfofuncionales de las neuronas secretoras y no secretoras de los diferentes núcleos o áreas del hipotálamo relacionadas con la reproducción plantea dudas sobre la actuación terapéutica. Posibles tratamientos farmacológicos y no farmacológicos, estimulando “específicamente” algunos tipos neuronales, pueden tener consecuencias adversas al desestimar conexiones colaterales a otros sistemas o desconocer la existencia de neuronas de un subtipo en otras “vías” o “ejes” funcionales del hipotálamo, con lo que se podrían inducir fenómenos secundarios  de gran transcendencia. Por otro lado, no se debe olvidar que aunque el hipotálamo es el regulador básico de la reproducción en mamíferos, no todas las especies tienen un control similar (hay especies dependientes de ritmos circanuales y otras no; las estructuras morfofuncionales pueden ser las mismas, pero sus funciones específicas en cada especie pueden ser diferentes) debido a su especialización en cada especie) y no se pueden extrapolar los resultados de las investigaciones en una especie. También hay que tener en cuenta todos los últimos resultados de las nuevas investigaciones sobre las células gliales (astrocitos, microglía y células epéndimo-radiales) ya que proporcionan reguladores para la función neuronal (prostaglandinas, NO, etc.) que pueden llegar a imponerse en la función liberadora de factores neuroendocrinos hipotalámicos. También de importancia capital, está la posibilidad de la neurogénesis en los espacios periventriculares que se está dando a conocer y que podría ser una diana de terapia celular en los próximos años, cuando pueda ser totalmente conocida y controlada de manera segura. Por todo ello, aunque se ha avanzado mucho en el conocimiento del control reproductivo del cerebro, se necesitan muchas más investigaciones para que se pueda intervenir de manera segura en las especies ganadera y en la reproducción humana.


Palabras clave


Hipotálamo; Reproducción; GnRH; GnIH; Kisspeptido

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